Recordaba las palabras de mi profesor de física cuando nos daba una fórmula aparentemente sencilla: «esto es como una píldora que te tragas fácilmente, pero cuando llega al estómago sale de ella una araña negra grande y de uñas aceradas». Con la contabilidad ocurre exactamente lo mismo. Nos enseñan a hacer asientos casi mecánicamente, como […]
