Médico especialista autónomo en Gipuzkoa: lo que Hacienda Foral espera de ti
Y que nadie te explicó cuando abriste la consulta

ACTO V — Según mi leal saber y entender
Llevo años viendo el mismo patrón. El médico especialista es un profesional excelente en su campo, riguroso con sus protocolos clínicos, meticuloso con la historia de cada paciente. Y luego llega a la consulta de un asesor con una caja de zapatos llena de facturas del año pasado.
No es negligencia. Es que nadie le explicó que la excelencia clínica y el orden administrativo tienen que ir de la mano. Que la misma disciplina con la que mantiene actualizado su historial clínico necesita aplicarse a su libro de ingresos.
En Francia, la Ley obliga a todo empresario que supere los 12.000,00€ de facturación anual a formular sus cuentas a través de un experto contable cualificado. El resultado es que en un bar de Lyon encuentras una contabilidad que muchas clínicas privadas españolas envidiarían.
Aquí, en cambio, el criterio de acreditación de quien lleva tu contabilidad y tu fiscalidad puede ser, literalmente, haberse dado de alta en el epígrafe correspondiente del Impuesto sobre Actividades Económicas. Con ese listón de exigencia, es difícil garantizar calidad.
Usted, como médico especialista autónomo en Gipuzkoa, merece un asesor que entienda su situación específica: la exención sanitaria y sus límites, los registros que le exige la Diputación Foral, el modelo de declaración que corresponde a este territorio — no al régimen común —, y las particularidades de su actividad clínica.
Eso es exactamente lo que hacemos en Comas Auditores Consultores. No para todos. Para quien lo necesita de verdad.
